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Sabado 20 de Diciembre de 2014




Principio activo: omeprazol

Nivel de riesgo en el embarazo: Este medicamento está clasificado en la categoría C

Los estudios en ratas y conejos con dosis hasta 345 y 172 veces la usual en seres humanos no mostró evidencia de malformaciones pero sí se observó un aumento de mortalidad fetal y embrionaria dosis-dependiente.

En el primer tipo de animal experimental también se observó un aumento de tumor carcinoide gástrico. Esta neoplasia representa un riesgo potencial en humanos, pero la relación con la dosis administrada y la limitada exposición en el útero durante la gestación probablemente indica un riesgo insignificante. No se apreciaron otros indicadores de mutagenicidad o estuvieron en el límite de la significación estadística [ficha técnica].

Este principio activo atraviesa la barrera placentaria y pasa al feto.

113 mujeres gestantes fueron expuestas al omeprazol durante el embarazo. Las tasas de malformaciones mayores en el grupo de omeprazol (4%) no difirieron de los controles. Peso al nacer, edad gestacional al momento del parto, partos prematuros y complicaciones neonatales fueron comparables entre los grupos.No se encontró asociación entre la exposición al omeprazol durante el período de organogénesis y un aumento del riesgo de malformaciones mayores. Aaunque el estudio carece de potencia estadística para detectar un pequeño aumento en las malformaciones, los autores llegaron a la conclusión de que era poco probable que el omeprazol fuera un teratógeno mayor [1].

El análisis de los datos del Registro Médico de Nacimientos sueco recogiendo 553 bebés de 547 mujeres que habían utilizado medicamentos antisecretores durante las primeras semanas del embarazo, registraron diecisiete recién nacidos con malformaciones (3.1%; IC 95% 1.8–4.9) . La OR de malformaciones después de la exposición a inhibidores de la bomba de protones fue 0.91 (IC 95% 0.45–1.84) en comparación con los antagonistas de los receptores H2 ( 0.46, IC 95% : 0.17–1.20).

De los 17 casos de malformaciones, 10 habían recibido IBP, 6 antiH2 y 1 ambos. 6 de los bebés expuestos a IBP presentaron anomalias cardiovasculares[2].

El mismo equipo investigador identificó en el Registro Médico de Nacimientos sueco 955 casos de exposición durante el periodo 1995-1999, que comprendía 863 bebés lo fueron al principios de embarazo y 131 mas tarde, mientras que 39 habían estado expuestos tanto a principios como durante la última etapa del embarazo.

Se analizaron la presencia de la sífilis congénita, malformaciones, mortalidad perinatal, bajo peso al nacer, Apgar bajo y hospitalización.

Cinco niños nacieron muertos y la tasa de defectos congénitos del corazón se incrementó ligeramente, pero los dos efectos pueden ser fruto del azar. A criterio de los autores, estos datos en su conjunto y los publicados anteriormente no dan motivo para sustentar un riesgo mas elevado después de la exposición al omeprazol durante el embarazo[3].

El análisis de los registros de una base de datos en Israel, que incluía 114.000 embarazos, identificó 1186 niños expuestos durante la gestación a IBP, poniendo de manifiesto que la exposición a estos fármacos no se asoció con un aumento del riesgo de malformaciones congénitas (OR ajustada 1,06, IC del 95%: 0,84-1,33). Del mismo modo, la exposición a los IBP durante el tercer trimestre de el embarazo no se asoció con un mayor riesgo de mortalidad perinatal, parto prematuro, bajo peso al nacer, o puntuaciones de Apgar bajas. Para los investigadores, la exposición intrauterina a los IBP no se asoció con un mayor riesgo para malformaciones congénitas, mortalidad perinatal o morbilidad[4].

Se llevo a cabo un amplio estudio utilizando datos de 134.940 pacientes, entre ellos 1.530 expuestos y 133.410 no expuestos a IBP, la odds ratio general (OR) de malformaciones fue de 1.12 (IC 95%: 0.86-1.45). Un análisis más detallado reveló un mayor riesgo de abortos espontáneos (OR 1.29; IC 95%: 0.84-1.97). No hubo mayor riesgo de parto prematuro. El análisis de la exposición al omeprazol mostró una OR para las malformaciones de 1.17(IC 95%: 0.90-1.53).

Sobre la base de estos resultados, los IBP no se asociaron con un mayor riesgo de malformaciones congénitas mayores, abortos espontáneos o partos prematuros. El estrecho rango del intervalo de confianza es tranquilizador, sugiriendo que los IBP pueden ser utilizados con seguridad durante el embarazo[5].

Un estudio controlado multicéntrico prospectivo de la Red Europea de Servicios de Información de Teratología sugiere que los inhibidores de la bomba de protones no representan un riesgo teratogénico importante en humanos. Se efectuó un seguimiento a 295 mujeres embarazadas expuestas al omeprazol (233 en el primer trimestre), en comparación con la de 868 controles. La tasa de anomalías congénitas mayores no difería entre los grupos expuestos y de control (omeprazol, 9 de 249; 3,6%), (controles, 30 de 792; 3,8%)][6].

Un metaanálisis que incluía cinco estudios de cohorte con casi 600 embarazos con exposición a omeprazol, registró un riesgo relativo de 1.18 (IC 95%: 0.72-1.94). Los autores concluyen que los inhibidores de la bomba de protones no representan un riesgo teratogénico importante cuando se utilizan a las dosis recomendadas[7].

Los autores evaluaron la prevalencia de malformaciones congénitas en el primer trimestre del embarazo en fetos expuestos a cimetidina , omeprazol , y ranitidina en comparación con controles no expuestos en el periodo 1991-1996, utilizando los datos combinados de dos fuentes, la británica Practice Research Database y la italiana Giulia Database Salud . La cohorte del estudio final incluyó 1.179 embarazos del Reino Unido y 1057 de Italia, sin incluir abortos o embarazos ectópicos

Nacieron 2.261 bebés vivos y 20 nacieron muertos, con 100 niños con alguna malformación. La tasa global de malformaciones fue de 4.4 %. El riesgo relativo de malformaciones congénitas no genéticas asociadas con el uso de cimetidina, omeprazol y ranitidina fue 1.2 (IC 95% : 0.6-2.3), 0.9 (IC 95 % : 0.3-2.2) y 1.4 (IC 95 %: 0.8-2.4), respectivamente. Por otra parte, no se encontró relación entre la exposición a los medicamentos y parto prematuro o retardo del crecimiento intrauterino. Para los investigadores, el uso de estos fármacos durante el primer trimestre de embarazo no se asocia con un mayor riesgo teratogénico [8].

En resumen, la falta de teratogenicidad en animales y la mayor parte de los datos de exposición durante el primer trimestre de gestación en mujeres embarazadas indican que el omeprazol no es uno de los principales teratógenos humano.

Ninguno de los estudios de cohortes llevados a cabo ha podido detectar un aumento significativo en las tasas de defectos congénitos importantes, pero carecen de la capacidad para detectar los pequeños aumentos en defectos congénitos o malformaciones raras.

Un pequeño grupo de defectos cardíacos observados en un estudio después de la exposición al omeprazol no se confirmó en otros estudios. Lo más probable es que estos defectos cardíacos y otras malformaciones observados en algunos estudios fueran el resultado de un efecto multifactorial, incluyendo enfermedades y el uso concomitante de otros fármacos.

Pese a todo lo indicado, para diversos autores autores, los inhibidores de la bomba de protones se deben usar con precaución debido a que no ha sido establecida de manera concluyente la seguridad de uso de este medicamento[9][10]. El omeprazol, por lo tanto, no se debe administrar a mujeres embarazadas a menos que los beneficios esperados superen los riesgos potenciales

Como con todos los medicamentos, evitar el uso del omeprazol durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre del embarazo, es la opción más segura. Si se requiere usar este fármaco o si se produce una exposición involuntaria al medicamento durante el primer trimestre de gestación, el riesgo conocido para el embrión o el feto parece ser bajo.

Referencias:

1. Lalkin A, Loebstein R, Addis A, Ramezani-Namin F, Mastroiacovo P, Mazzone T, Vial T, Bonati M, Koren G.The safety of omeprazole during pregnancy: a multicenter prospective controlled study. Am J Obstet Gynecol. 1998 Sep;179(3 Pt 1):727-30.
2, Kallen B. Delivery outcome after the use of acid-suppressing drugs in early pregnancy with special reference to omeprazole. Br J Obstet Gynaecol 1998;105:877–81.
3. Källén BA.Use of omeprazole during pregnancy--no hazard demonstrated in 955 infants exposed during pregnancy. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol. 2001 May;96(1):63-8.
4. Matok I, Levy A, Wiznitzer A, Uziel E, Koren G, Gorodischer R.The safety of fetal exposure to proton-pump inhibitors during pregnancy.Dig Dis Sci. 2012 Mar;57(3):699-705. doi: 10.1007/s10620-011-1940-3. Epub 2011 Oct 30.
5. Gill SK, O'Brien L, Einarson TR, Koren G.The safety of proton pump inhibitors (PPIs) in pregnancy: a meta-analysis. Am J Gastroenterol. 2009 Jun;104(6):1541-5; quiz 1540, 1546. doi: 10.1038/ajg.2009.122.
6. Diav-Citrin O, Arnon J, Shechtman S, Schaefer C, van Tonningen MR, Clementi M, De Santis M, Robert-Gnansia E, Valti E, Malm H, Ornoy A.The safety of proton pump inhibitors in pregnancy: a multicentre prospective controlled study. Aliment Pharmacol Ther. 2005 Feb 1;21(3):269-75.
7. Nikfar S, Abdollahi M, Moretti ME, Magee LA, Koren G. Use of proton pump inhibitors during pregnancy and rates of major malformations: a meta-analysis. Dig Dis Sci. 2002 Jul;47(7):1526-9.
8. Ruigómez A, García Rodríguez LA, Cattaruzzi C, Troncon MG, Agostinis L, Wallander MA, Johansson S.Use of cimetidine, omeprazole, and ranitidine in pregnant women and pregnancy outcomes.Am J Epidemiol. 1999 Sep 1;150(5):476-81.
9. Anton CR, Anton E, Stanciu C.Gastroesophageal reflux disease in pregnancy. Rev Med Chir Soc Med Nat Iasi. 2001 Jan-Mar;105(1):43-7.
10. Marshall JK, Thompson AB, Armstrong D. Omeprazole for refractory gastroesophageal reflux disease during pregnancy and lactation.Can J Gastroenterol. 1998 Apr;12(3):225-7.

Fecha de actualización 18.07.2009

Significado de la categoría C

Los estudios en animales han revelado un efecto adverso en el feto y no existen estudios adecuados y bien controlados en embarazadas o bien no se han realizados estudios en animales y no existen estudios adecuados y bien controlados en mujeres gestantes.

Fecha de la última actualización: 18.07.2009