Viernes 22 de Noviembre de 2019




Recomendaciones

La cimetidina pasa al bebé a través de la leche materna en una cantidad considerablemente inferior a la dosis terapéutica aplicable directamente al lactante, por lo que no cabe esperar un daño directo para el niño de su utilización por la madre, especialmente en niños de mas de ocho semanas de vida.

Un lactante alimentado exclusivamente al pecho, cuya madre tomase 1000 mg al día de cimetidina, podría ingerir entre 0,74 y 0,90 mg/kg de esta sustancia, lejos de la dosis terapéutica en lactantes (5-10 mg/kg).

La cimetidina puede causar elevación de prolactina y producir galactorrea y ginecomastia en mujeres no lactantes, aunque no representa un obstáculo durante la lactancia materna.

La existencia de alternativas mas seguras, sin el problema añadido de la inhibición enzimática sobre el CYP3A4, hacen recomendable no utilizar este medicamento durante la lactancia materna.

Advertencia del fabricante:

Los estudios en animales y la evidencia clínica no han demostrado ningún riesgo sobre el uso de cimetidina durante el embarazo o la lactancia, sin embargo los estudios en animales y en humanos muestran que cimetidina atraviesa la placenta y se excreta en lecha materna.

El uso de cimetidina debe evitarse durante el embarazo y la lactancia a menos que se considere necesario.

Fecha de la última actualización: 07.10.08

ADVERTENCIA ACERCA DEL CONTENIDO

Esta página ofrece información para aclarar algunas cuestiones básicas acerca de este principio activo. No es exhaustiva y, por lo tanto, no expone la totalidad de la información disponible y en ningún caso sustituye a la información que le pueda proporcionar su médico.

Como la mayoría de medicamentos, este fármaco tiene riesgos y beneficios. Su médico ha ponderado, antes de prescribírselo, ambos extremos. Cualquier cuestión adicional acerca de este u otros fármacos debe consultarlo con el médico que le atiende.