COOKIES:    Las cookies de este sitio se usan para personalizar el contenido y los anuncios, para ofrecer funciones de medios sociales y para analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de medios sociales, de publicidad y de análisis web  ACEPTAR Mas información
Lunes 20 de Noviembre de 2017

Recomendaciones para padres

¿En qué consiste la enuresis infantil?     

Enuresis es la emisión de orina en la cama o sobre la ropa a edades en que la inmensa mayoría de niños tiene un buen control sobre el vaciamiento de la vejiga urinaria, tanto de día como de noche, lo que sucede en la inmensa mayoría de los niños antes de la edad de cinco años.

En medicina se aplica el término enuresis cuando se moja la cama o la ropa dos veces en semana durante al menos tres meses consecutivos o cuando, pese a sufrir la emisión de orina con menor frecuencia, el trastorno tiene una repercusión psicológica de cierta importancia sobre el niño.

La enuresis es mas frecuente en niños, afectando al 7% de varones a los cinco años de edad, bajando la prevalencia a los diez años al 3% y al 1% a los dieciocho. Entre las niñas, el porcentaje de afectadas por enuresis es inferior a la mitad del porcentaje registrado en niños.

¿Cuales son sus causas?     

Existen factores hereditarios en el desarrollo del trastorno. La probabilidad de que un segundo gemelo sufra enuresis si el primero la padece es de casi un 70 %. Al parecer, los genes implicados se relacionan principalmente con el cromosoma 22.

Se han responsabilizado a diversas alteraciones endocrinas, del riñon o cerebrales como causantes de la enuresis. Tambien se han detectado problemas psicológicos en estos pacientes con mayor frecuencia que en aquellos que no sufren enuresis.

Es muy probable que en la raíz del problema exista una maduración retardada en la adquisición de las funciones de la vejiga urinaria, aunque se desconoce el origen y mecanismo de esta falta de maduración. En los casos de tipo secundario, es habitual encontrar un trauma o evento de tipo psíquico como origen de la vuelta a la incontinencia urinaria.

Síntomas de la enuresis     

En el 90 % de los casos, los niños enuréticos nunca han tenido un control satisfactorio sobre el vaciamiento de su vejiga. En estos casos se habla de enuresis primaria. En los restantes casos, tras un periodo de control adecuado de su vejiga los pacientes vuelven a orinarse en la cama. A estos casos se les aplica el término de enuresis secundaria.

La mayor parte de las ocasiones, el vaciamiento involuntario de la vejiga sucede de noche, durante el sueño(enuresis nocturna), mientras que en un cierto número de pacientes, generalmente niñas, la emisión involuntaria de orina sucede mientras está despierta(enuresis diurna) y por lo común, sucede por esperar a orinar hasta el último momento. En algunos raros casos, la enuresis diurna está relacionada con infecciones urinarias, inflamación de la uretra, diabetes, estres o malformaciones de las vias urinarias.

Cómo tratar la enuresis     

Idealmente, el abordaje terapéutico de la enuresis debería iniciarse con tratamiento conductal, es decir, con modificaciones al comportamiento. Sin embargo, es frecuente que, dado que resulta mas fácil de aplicar un tratamiento basado en medicamentos, tanto el médico como la familia vean mas aceptable la prescripción de unos medicamentos que un tratamiento conductal, que exige mayor y mas continuado esfuerzo por parte del paciente como de sus padres.

Tratamiento conductal

Es necesario explicar al niño cual va a ser el plan a seguir, así como solicitar su consentimiento y cooperación para lograr controlar el vaciamiento de la vejiga. Sin la colaboración activa del niño, cualquier intento de terapia basado en la conducta está condenado al fracaso. Debe tenerse en cuenta que el mas interesado en conseguir permanecer seco por las noches es el propio niño, que sufre además las frustraciones y tensiones que la enuresis causa a toda la familia.

Resulta útil un almanaque o un cuadrante donde se vayan registrando los días en que el niño permanece seco durante toda la noche. Deben resaltarse siempre los logros del niño por pequeños que pudieran ser; cada logro debe venir acompañado de una recompensa adecuada a la magnitud de lo conseguido. Es recomendable que la recompensa ofrecida tenga también una dimensión progresiva, de forma que permanecer seco una semana consecutiva tenga mayor importancia que la suma de la recompensa de siete noches.

Una estrellita, una pegatina o una marca sobre el almanaque, indicando las noches en que ha permanecido seco suelen tener utilidad para que el propio niño perciba su progreso, sirviendo también como testimonio de su esfuerzo y mejora.

Es preciso que el niño vacie la vejiga completamente inmediatamente antes de ir a dormir cada noche.

Despertar al niño varias veces durante la noche no sólo resulta de escasa utilidad sino que es motivo de ansiedad, al responsabilizar directamente a los padres y al niño de mantener la cama seca, cuando el objetivo real es conseguir que el niño controle el vaciamiento de su vejiga.

En contraste, puede ser beneficioso despertar al niño sólo una vez durante la noche, aproximadamente a las tres horas de haberse dormido, para que evacue la orina.

Deben evitarse todos aquellos estimulos negativos en forma de reprimendas, castigos o simples reproches, así como comentarios humillantes, que inciden nocivamente sobre la autoestima del paciente y la percepción de su capacidad para superar el problema.

El uso de alarmas que detectan cuando se ha producido la emisión de orina durante el sueño pueden ser de utilidad, aunque debe tenerse en cuenta que estos dispositivos deben formar parte del plan de tratamiento conductal por parte de los padres y no deben convertirse en la única medida contra la enuresis. Es importante explicar al niño el funcionamiento del sistema, las ventajas(mejorar el control sobre la micción) y conseguir su cooperación.

Si su hijo sufre enuresis secundaria y se desconce el motivo que ha causado esta vuelta a atrás, tal vez precise el asesoramiento de un psicólogo o psiquiatra infantil para poder aclara el origen de la enuresis, especialmente si el tratamiento conductal ha fracasado.

ADVERTENCIA ACERCA DEL CONTENIDO

La información contenida en este sitio web no sustituye los consejos y orientaciones del profesional médico que le atiende, al que usted debe consultar antes de tomar decisiones acerca de su situación y problemas de salud. MEDIZZINE no garantiza ni asume responsabilidad alguna por la exactitud o amplitud de la información que se ofrece. Por el contrario, MEDIZZINE reconoce que la información proporcionada no es exhaustiva y, por lo tanto, no expone la totalidad de la información disponible y, en ningun caso, puede sustituir la información y criterio que le pueda proporcionar su médico. MEDIZZINE no puede garantizar en todos los casos la exactitud de la información que se ofrece, dada la naturaleza cambiante de los conocimientos médicos.