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Lunes 20 de Noviembre de 2017

Consejos y recomendaciones

 

   Primero

El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) es una enfermedad crónica prevalente, esto es, frecuente, que afecta a pacientes de todas las edades, desde la primera infancia a la vida adulta. Por esta razón, no descarte que su hijo pueda tener TDAH basándose simplemente en su edad.

   Segundo

Las primeras manifestaciones del TDAH pueden presentarse en la edad preescolar, progresando la enfermedad hasta la adolescencia. Un 3-5 % de niños y niñas preescolares sufren el trastorno con mayor o menor intensidad. A veces esto resulta dificil de distinguir, ya que de forma natural los niños preescolares no prestan atención y son mas activos que cuando son mayores.

Si piensa que su hijo pudiera tener un TDAH, coméntelo en primer lugar con sus cuidadores o maestros y pregunte acerca de cómo es su hijo en comparación con otros niños de su misma edad. Estos profesionales suelen ser los primeros en captar las diferencias entre los niños con posible TADH y el conjunto de sus compañeros.

   Tercero

Existe una creencia generalizada, pero errónea, de que el TDAH se resuelve por si sólo a partir de la pubertad. Desgraciadamente, en la mayoría de los casos, la enfermedad no se resuelve sino que cambia en su manera de manifestarse, con menos síntomas de hiperactividad e impulsividad y mas sintomas de inatencion. Por este motivo, debe pedir asistencia médica si sospecha que su hijo sufre esta enfermedad y no confiar a una evolución favorable en el futuro, que puede no presentarse.

   Cuarto

El TDAH puede presentarse predominantemente como falta de atención, como hiperactividad e impulsividad o como una combinación de ambos. En el niño pequeño no resulta facil identificar la inatención, la impulsividad o la hiperactividad como anormales, porque forman también parte del desarrollo de niños normales y pueden deberse en algunos casos a una deficiente adaptación a situaciones que requieran una atención mantenida. A las edades indicadas, es mas facil distinguir una hiperactividad anormal que una inatención.

Lo característico no es tanto que el niño sea mas activo de lo normal o menos atento, sino que esto sea motivo de alteración en su vida de relación, afectividad o capacidad de aprendizaje.

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   Quinto

El TDAH afecta al rendimiento escolar, por lo que los profesores y cuidadores suelen ser los primeros en darse cuenta de que algo va mal. Un entorno estructurado para el aprendizaje, como es el paso de la guarderia al ámbito preescolar pone en evidencia la inatención y la hiperactividad, puesto que al niño se le demandan atención y orientacion a la realización de tareas concretas.

Sexto

Ademas de pensar que su hijo puede tener un TDAH, pueden existir explicaciones alternativas para su situación, como cambios importantes en sus vivencias, por ejemplo, divorcio o separación de los padres, cambios de domicilio, dificultades para el aprendizaje o problemas en su vida de relación, trastornos del estado de ánimo o ansiedad, convulsiones y otras enfermedades de tipo nervioso.

   Séptimo

Además de la herencia genética, el TDAH está relacionado con el consumo de alcohol y tabaco durante el embarazo, por lo que la medida de prevención mas importante antes del nacimiento consiste en evitar el consumo de ambas sustancias cuando sepa que está embarazada.

   Octavo

Uno de cada 3 ó 4 niños que sufren TDAH tienen una discapacidad para el aprendizaje, lo que aumenta la desventaja respecto de sus compañeros. Es importante que trate de averiguar si su hijo sufre este hándicap.

   Noveno

Mas o menos, la mitad de los niños con TDAH tienen otra alteración psíquica asociada, siendo mas frecuente esta otra enfermedad conforme se hacen mayores. Esta mayor incidencia de enfermedades concurrentes conforme la edad aumenta es mas aparente que real, ya que en los niños mas pequeños resulta mucho mas dificil poder diagnosticarlas.

En un porcentaje muy elevado, estos niños presentan trastornos de la conducta, especialmente el trastorno oposicional desafiante. En otros casos, se añaden al TDAH ansiedad y/o depresión. Los sintomas de estos otros trastornos se entrelazan con la hiperactividad, impulsividad e inatención haciendo mas dificil el diagnóstico. En ocasiones, el TDAH se asemeja al autismo en niños de muy corta edad.

   Décimo

El tratamiento de elección incluye los medicamentos psicoestimulantes y las medidas psicosociales.

Aunque el metilfenidato es el medicamento de uso mas extendido, la agencia del medicamento norteamericana, la FDA, no lo ha autorizado en menores de seis años. Otros medicamentos utilizados para tratar el TDAH incluyen atomoxetina y derivados anfetamínicos.

Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios. Los mas frecuentes son disminución del apetito, dificultad para dormir, comportamientos repetitivos, arrebatosemocionales e irritabilidad.

Existen datos que sugieren que el tratamiento mantenido con estimulantes podría disminuir la tasa de crecimiento en estos niños.

En términos generales, el tratamiento conductal es de una eficacia similar al farmacológico. Aún mas eficaz resulta la combinación de ambos.

El adiestramiento de los padres sobre como tratar a estos niños, así como un conocimiento adecuado de sus manifestaciones clínicas produce una mejoría en niños preescolares, así como un aumento considerable del bienestar familiar

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