COOKIES:    Este sitio utiliza cookies propias y de terceros. Continuar navegando presupone la aceptación de estas condiciones  ACEPTAR Mas información
Martes 30 de Setiembre de 2014

MENOPAUSIA

¿Qué es la menopausia?     

La menopausia es el cese permanente del periodo menstrual, que acontece de manera natural mas allá de los cincuenta años en la mayoría de las mujeres. Por definición, el requisito necesario para la menopausia es la ausencia de menstruación durante doce meses consecutivos no debida a una causa natural, como la lactancia, o relacionada con un proceso patológico o un tratamiento.

Muchas mujeres no tienen síntomas o son de escasa intensidad tras el cese de la menstruación. En otras, que sufren un cese brusco de la actividad menstrual por una intervención quirúrgica, quimioterapia o irradiación estan mas expuestas a presentar síntomas mas agudos y probablemente necesitan algun tipo de intervención médica.

Etapas:

1º Edad reproductiva, que abarca desde el inicio de la menstruación hasta la perimenopausia, época en que las fases menstruales se vuelven variables.
2º Transición menopáusica. Esta fase presenta ciclos menstruales de duración variable, con fases entre reglas de sesenta o mas días. Esta fase termina cunado aparece la última regla, momento en que comienza la postmenopausia.

3º Postmenopausia. Comienza con la última regla, que debe estar ausente durante doce meses consecutivos para reconocer que se está en esta fase.

Se emplea con frecuencia el término perimenopausia para definir el periodo que abarca desde el inicio de la transición menopáusica hasta un año despues del establecimiento de la menopausia.

¿Qué síntomas produce la menopausia?     

Los síntomas a los que se atribuye una posible relación con la menopausia incluyen sofocos y sudores nocturnos, sequedad vaginal, trastornos del sueño, disfunción sexual, depresión, ansiedad, alteraciones del humor y estado de ánimo, pérdida de memoria, fatigabilidad, dolor de cabeza, dolor articular, incontinencia urinaria y aumento de peso.

Las tres primeras alteraciones(sofocos, sequeda vaginal y los trastornos del sueño) tienen una relación bien establecida con la transición menopáusica o la postmenopausia. Algunas otras manifestaciones atribuídas a la menopausia podrían ser consecuencias de algunas de estas tres alteraciones señaladas.

La intensidad y clase de síntomas varian de una paciente a otra, no siendo constantes para un caso dado a lo largo de todo el periodo postmenopáusico. En la mayor prte de las mujeres, la menopausia sucede en el intervalo comprendido entre los 40 y los 58 años, con una media de edad de 52 años. Los sintomas asociados a la menopausia suelen comenzar años antes de la última menstruación.

Entre los factores que parecen adelantar la menopausia se encuentran el bajo peso, no tener hijos, el tabaquismo, no haber usado anticonceptivos, bajo nivel socioeconómico y factores étnicos. El sobrepeso parece estar relacionado con una menopausia mas tardía.

De acuerdo con los datos disponibles, los síntomas menopáusicos son mas acentuados en las fases inicial y final de la perimenopausia, con la excepción de la sequedad vaginal que aumenta conforme pasan las etapas.

Los síntomas vasomotores     

Los síntomas vasomotores incluyen sofocos, escalofrios y sudores. Los sofocos son oleadas de calor que afecta mayormente a la cara, cuello y torax, de unos 3-4 minutos de duración. Con frecuencia se acompaña de sudoración abundante y escalofrios.

La frecuencia de los sofocos varia entre el 14 y el 51 % en la premenopausia hasta un 30-80 % en la postmenopausia, aunque estas cifras varían considerablemente entre los distintos estudios y lugares del mundo.

Las prevalencias mas bajas se recogen en países asiáticos. En Estados Unidos es mas frecuente entre afroamericanas y latinas y menos en las de origen oriental.

El consumo de tabaco aumenta la probabilidad de sufrir sofocos.

En la mayor parte de los casos, los sofocos o calores son pasajeros. Una parte importante de las pacientes mejoran a los pocos meses, desapareciendo los síntomas en 9 de cada 10 pacientes en el plazo de 5 años. En el resto, los síntomas pueden perdurar mas allá de los 60 años.

El diagnóstico es obvio y no hay motivos para llevar a cabo exámenes complementarios a menos que el médico pudiera sospechar otra causa para el trastorno, lo que resulta bastante raro.

La determinación de la hormona folículoestimulante (FSH) puede ayudar a estimar el riesgo de tener un embarazo en estas circunstancias.

El tratamiento con recursos botánicos ha sido revisado en otra parte de este mismo sitio web

No se dispone de respaldo científico para otros tratamientos alternativos como la acupuntura, por lo que no se puede recomendar su empleo como remedio para estos trastornos. El ejercicio físico de intensidad moderada no parece influir tampoco sobre los sofocos.

Llevar ropa ligera o bajar la temperatura ambiente puede ayudar a mitigar las molestias. El efecto de la vitamina E, si existe, sería de una influencia muy modesta sobre los sofocos.

Existe la creencia de que la fitoterapia es, cuando menos, inofensiva. Sin embargo, las plantas con alguna influencia sobre los síntomas, al tener un mecanismo de acción similar a los estrógenos es razonable pensar que sus efectos y riesgos serían similares a los de las hormonas, por lo que es cuestionable su inocuidad.

Los estrógenos son demostradamente eficaces para la reducción de los síntomas de la menopausia, especialmente los sofocos. Sin embargo, los riesgos demostrados por el estudio WHI parecen desaconsejar su empleo de forma indiscriminada o prolongamdamente.El médico que atiende a cada paciente debe determinar la dosis, vía de administración y duración del tratamiento con estos medicamentos. Como norma general, se acepta que el tratamiento con estrógenos, de ser necesario, se ha de emplear a la menor dosis que resulte eficaz y por el menor tiempo posible. En opinión de muchos expertos, el tratamiento con estrógenos, asociados o no a progesterona o derivados, debe interrrumpirse cada cierto tiempo para comprobar que continua siendo necesaria su administración.

En estudios de duración no inferior a cinco años, el riesgo de accidentes coronarios y fenómenos tromboembólicos se empiezan a notar a partir del primer año de uso de estas hormonas. El riesgo de accidente cerebrovascular se hace evidente a partir del segundo año de tratamiento, mientras que el riesgo de cáncer de mama se detecta a partir del tercer o cuarto año.

Los estrógenos pueden causar dolores de cabeza e hipersensibilidad y dolor en las mamas. A cambio, estas hormonas, asociadas o no a progesterona o derivados reduce el riesgo de fractura en un 40 %, aunque aumenta en una cantidad similar el riesgo de accidente vascular cerebral (ictus). La asociación con derivados de progesterona, que resulta obligado si la paciente conserva el útero, aumenta el riesgo de accidente cardiovasculares, cáncer de mama, demencia y accidentes tromoembólicos. Estos inconvenientes reducen considerablemente el campo de aplicación de estas hormonas para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis. En otra página de este mismo sitio web se indican las alternativas terapéuticas para la citada enfermedad.

En Europa, pero no en Estados Unidos, se encuentra disponible la tibolona que se utiliza para el tratamiento de los sofocos. No se dispone de datos que avalen adecuadamente su seguridad de uso sobre el riesgo cardiovascular, el riesgo de cáncer de mama o útero o de fracturas, aunque parece aumentar la densidad mineral ósea.

Algunos antidepresivos como la paroxetina y venlafaxina pueden hacer mas soportables los sofocos y aliviar a las pacientes. Ninguno de estos medicamentos ha sido autorizado oficialmente para ese uso. Según datos de ensayos clínicos, la gabapentina parece ser beneficiosa en los sofocos pero a costa de una mayor somnolencia, posibles erupciones cutáneas, sensación de vértigo e hinchazon en miembros(edema periférico).

Otros síntomas de la menopausia     

Sequedad vaginal y dispareunia

Se habla de dispareunia a las relaciones sexuales dolorosas. Estas molestias son debidas a la sequedad vaginal originada por la disminución de estrógenos que acontece en la menopausia.

A diferencia de otros síntomas de la menopausia, que van disminuyendo conforme pasa el tiempo, la incidencia de estas molestias aumentan a lo largo de los años.

Una estimación probablemente acertada indica que el porcentaje de mujeres afectadas por esta molestia oscila entre el 4-22 % en la premenopausia hasta el 30 % en la postmenopausia inmediata. Esta cifra aumenta en periodos mas avanzados.

La sequedad vaginal disminuye o desaparece con la aplicación vaginal de cremas conteniendo estrógenos. Los tratamientos orales o con parches transdérmicos implican un riesgo de mayores efectos adversos sin mejoría apreciable de la eficacia del tratamiento local. Su médico le indicará el tipo de medicamento y la forma de aplicación de los estrógenos por vía vaginal, a fin de minimizar los riesgos de estas hormonas.

Trastornos del sueño

Este síntoma aparece en el 40-60 % de las mujeres perimenopausicas, dependiendo de la fase que se considere.

En algunas pacientes los trastornos del sueño parecen estar relacionados con la frecuencia de aparición de los sofocos, que con frecuencia despiertan de madrugada a la paciente. Algunos estudios parecen indicar, no obstante, que los trastornos del sueño no tendrían su origen en las crisis de acaloramiento mientras se duerme.

Estas molestias pueden ser tratadas de la forma habitual en otras pacientes que no se hallan en la menopausia, aunque si se observa una estrecha relación de causa a efecto con las crisis de acaloramiento, puede resultar util el uso de estrógenos. Su médico valorará los reisgos inherentes a esta terapia y las medicas alternativas disponibles.

Alteracion del humor y estado de ánimo

La frecuencia de alteracion del estado de ánimo y del humor varía entre el 8-37 % en la premenopausia hasta el 8-38 % de pacientes postmenopáusicas. Como se ha indicado con anterioridad, la relación entre los cambios del estado de ánimo y del humor con la menopausia no está claramente establecida, de forma que probablemente estas manifestaciones no son debidas a la menopausia y sus trastornos hormonales.

Última actualización de la página:18 de marzo de 2009

ADVERTENCIA ACERCA DEL CONTENIDO

La información contenida en este sitio web no sustituye los consejos y orientaciones del profesional médico que le atiende, al que usted debe consultar antes de tomar decisiones acerca de su situación y problemas de salud. MEDIZZINE no garantiza ni asume responsabilidad alguna por la exactitud o amplitud de la información que se ofrece. Por el contrario, MEDIZZINE reconoce que la información proporcionada no es exhaustiva y, por lo tanto, no expone la totalidad de la información disponible y, en ningun caso, puede sustituir la información y criterio que le pueda proporcionar su médico. MEDIZZINE no puede garantizar en todos los casos la exactitud de la información que se ofrece, dada la naturaleza cambiante de los conocimientos médicos.