Lunes 25 de Marzo de 2019

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TRASTORNO BIPOLAR

¿Qué es el trastorno bipolar?     

Es un trastorno psiquiátrico caracterizado por cambios bruscos e impredecibles en el humor y estado de ánimo desde una situación de manía o hipomanía hasta otra de depresión.

Algunos pacientes se salen del esquema característico y presentan sólo ataques de manía repetidos. Estas crisis maníacas se caracterizan por un aumento de la actividad en general, psiquica y de movimientos, extroversión social desbordante o excesiva, disminución de las horas de sueño e incluso en los ataques parecen no necesitar dormir mas de unas pocas horas.

Durante los ataques, los pacientes se muestran fuertemente impulsivos y con frecuencia se muestran irritables por cualquier contratiempo por nimio que parezca.

Sin embargo, la mayor parte de estos pacientes no muestran rasgos tan bien definidos como en los ataques de manía descritos mas arriba. Por el contrario, resulta mas frecuente encontrar a estas personas en un estado de agitación mas o menos intenso, irritables, con ansiedad y malhumor.

En otras ocasiones, por el contrario, el estado predominante es la depresión, en la que se van intercalando fases de manía con todos o parte de los rasgos clásicos del estado de excitación característico, aunque de menor intensidad, lo que se denomina crisis de hipomania.En algunos pacientes estas crisis de hipomanía son muy frecuentes, aunque suelen duran pocos días.

La enfermedad es frecuente, afectando al 0.6-1% de la poblacion, comenzando por lo general cuando el paciente tiene alrededor de 30 años, aunque uno de cada 5 pacientes tiene la enfermedad antes de cumplir los 20 años. Típicamente, los hombres tienen mayor tendencia a la manía y las mujeres a la depresión, aunque globalmente la proporción en ambos sexos es similar.

¿A que se debe el trastorno bipolar?     

Existe una predisposición genética evidente a sufrir el trastorno bipolar, repitiéndose casos de esta enfermedad en mas de un miembro de una misma familia. En gemelos auténticos, los llamados gemelos monozigóticos, la coincidencia de la enfermedad en los dos hermanos es del 80%, mientras que en mellizos no gemelos del mismo sexo, los llamados gemelos dizigóticos, pueden sufrir la enfermedad a la vez en el 20% de los casos.

Se desconocen los mecanismos íntimos que conducen a la aparición de la enfermedad. Se ha constatado que estos pacientes tienen una alteración del ritmo circadiano, aunque no se sabe como influye está alteración en la producción de la enfermedad.

¿Que síntomas tiene el trastorno bipolar?     

La fase maníaca se caracteriza por un estado eufórico, expansivo, con ideas o planes grandiosos, aunque el paciente se puede mostrar irritable y agresivo con motivo de cualquier contrariedad. Puede presentar alucinaciones o ideas ilusiorias relacionadas con los contenidos de grandiosidad; también pueden presentar ideas persecutorias, como creer que son espiados o controlados. La fase depresiva puede instaurarse aisladamente o, por el contrario seguir o preceder a un episodio de manía.

El 50 % de los pacientes sufre dos o tres episodios de enfermedad, aunque un número significativo puede tener un número de brotes de trastorno bipolar mayor.

La mayoría de los episodios, tanto de manía como de depresión se instauran en el curso de varios días, aunque pueden sobrevenir con mayor gradualidad y establecerse en el curso de varias semanas o, por el contrario, hacerlo con mayor rapidez, en el curso de unas cuantas horas. Estos episodios pueden durar desde uno o dos meses hasta incluso un año.

Uno de cada seis pacientes sufre mas de tres episodios de manía o depresión anuales; casi siempre se trata de mujeres.

¿Cómo se diagnostica?     

El diagnóstico se basa en la presencia de los componentes característicos del comportamiento del paciente en la enfermedad.

Entre otros rasgos, los brotes maníacos se identifican por tratarse de periodos diferenciados de estado de animo anormal y persistentemente expansivo de mas de una semana de duración.

Durante estas fases los pacientes presentan todas o algunas de las caracteristicas siguientes:

1. Autoestima elevada o sentimiento de grandiosidad.
2. Disminucion de las necesidades de sueño, bastando con frecuencia sólo tres o cuatro horas.
3. Verborrea (el paciente se encuentra muy hablador o habladora).
4. Sensacion de excesiva rapidez de ideas.
5. Dificultad para centrar la atencion, distraibilidad.
6. Implicación excesiva o innecesaria en actividades que entrañan riesgos.
7. Comportamiento dirigido directamente a satisfacer los objetivos perseguidos, pese a los costes personales, afectivos, económicos o sociales que pudieran conllevar.

Estas alteraciones deben ser lo suficientemente intensas para alterar la vida social, escolar, familiar o laboral del paciente o incluso requerir la hospitalización para evitar daños al paciente o a quienes le rodean y no deben estar causadas por medicamnetos, drogas o enfermedades concurrentes.

¿Cómo se trata?     

Los recursos terapéuticos disponibles se dirigen por un lado a controlar los brotes o episodios agudos, tanto depresivos como maníaco y por otro, a evitar que estos ataques se reproduzcan, lo que se podría llamar la prevención de crisis.

Las crisis agudas precisan la intervención de personal especializado y, cuando la gravedad de los síntomas depresivos o maníacos así lo requieren, la hospitalización del paciente. Estos episodios se tratan mediante la utilización de medicamentos llamados antipsicóticos. Entre otros fármacos, la olanzapina, el carbonato de litio y algunos antiepilépticos como valproato, lamotrigina o carbamazepina pueden ser de gran utilidad en el tratamiento de la enfermedad.

Las fases de remisión, durante las cuales se trata de evitar la aparición de crisis, se tratan principalmente con carbonato de litio, aunque pueden utilizarse también antiepilépticos y antipsicóticos, dependiendo de las características del paciente. El apoyo con psicoterapia, tanto terapia conductal como de apoyo pueden ayudar también a mejorar las condiciones de estos pacientes.

Antes de iniciar la terapia, el médico comprobará el estado de salud del paciente mediante las pruebas complementarias adecuadas, a fin de controlar posibles efectos indeseables del tratamiento.

Fecha de actualización de la página: 27 de enero de 2009.

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