Domingo 19 de Mayo de 2019

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QUISTE O SINUS PILONIDAL

¿En qué consiste el quiste o sinus pilonidal?     

Sinus o quiste pilonidal es un trastorno consistente en la formación de uno o mas nidos de células epiteliales o pelos sumergidos en los tejidos de la piel del surco interglúteo(hendidura que separa los dos glúteos o nalgas), aproximadamente a unos 5 centímetros del ano.

La presencia de sinus pilonidal está indicada por orificios circulares, alineados entre sí verticalmente, de diámetro variable, por lo general en número de dos o tres. La piel penetra en los sinus dando a estos un aspecto liso. Bajo estos orificios se oculta una cavidad subcutánea que contiene pelos, células epiteliales y, frecuentemente, tejido inflamatorio en respuesta a su presencia.

Pese a que los orificios externos están alineados entre sí, con una disposición vertical rigurosa, las cavidades subcutáneas pueden no estarlo, extendiéndose eventualmente a un lado u otro de la línea media.

Aunque muy raramente, el sinus pilonidal puede aparecer en lugares diferentes del pliegue interglúteo. Lesiones equivalentes han sido detectadas en los pliegues interdigitales de las manos en peluqueros. También pueden aparecer en la axila, periné (zona situada entre los genitales y el ano) y alrededor del ombligo.

¿A quienes afecta el quiste o sinus pilonidal?     

Este trastorno es una enfermedad bastante frecuente, que afecta principalmente a varones jóvenes, aunque es posible a cualquier edad. Se estima que la incidencia es de 26 casos por 100.000 habitantes, afectando a hombres el doble que a mujeres. Las edades de mayor riesgo van desde la pubertad a los 40 años, con un pico entre los 20 y 30 años.

Se calcula que el 1% de los varones en edad de máximo riesgo sufrirá la enfermedad. Las personas de origen asiático y africano tienen menor propensión a sufrirla. Los pacientes obesos, velludos y de piel morena tienen mayor predisposición a sufrirla.

¿Cómo se produce el quiste o sinus pilonidal?     

Durante mucho tiempo, se creyó que el sinus era una formación de origen congénito. La observación de Patey y Scarff en 1946 de lesiones equivalentes en los pliegues interdigitales de los barberos puso sobre la pista del origen adquirido de la enfermedad, a partir de la implantación de pelos en el interior del orificio del sinus.

La enfermedad suele comenzar al inicio de la pubertad, cuando las hormonas sexuales actúan sobre las glándulas sebáceas de los folículos pilosos en el pliegue interglúteo. En la formación del quiste pilonidal concurren tres elementos: el pelo próximo que se desprende de su inserción en la piel, la vulnerabilidad de la piel del pliegue interglúteo y los movimientos de los glúteos que provocarían el enclavamiento del pelo en los orificios del pliegue.

¿Qué síntomas produce?     

Sinus o quiste pilonidal

El sinus pilonidal puede ser diagnosticado casualmente por el médico en el curso de una exploración por otros motivos. En tales casos, no está indicado proceder a tomar medida alguna La mitad de los pacientes se presentan en los servicios de urgencias con un absceso agudo en la zona del pliegue interglúteo. En otras ocasiones, los pacientes aquejan molestias crónicas que varían en intensidad y frecuencia a lo largo de los días, asociadas a supuración crónica maloliente. Al proceder a examinar al paciente, el médico descubre frecuentemente, además del orificio del sinus, un mechón de pelos que sale de la lesión.

¿Cómo evoluciona?     

Estas lesiones raramente sufren una evolución desfavorable, complicándose con infecciones, inflamaciones y lesiones malignas de las zonas vecinas

Medidas de prevención     

No se dispone de medidas que prevengan de forma segura el sinus pilonidal, pero la incidencia de infección recurrente puede disminuirse siguiendo una cuantas reglas sencillas:

1. Afeitado frecuente de la zona interglútea, especialmente en personas velludas (cada 4-5 días).
2. Eliminar todos los pelos que haya alrededor de los orificios del pliegue interglúteo, bien sea con cremas depilatorias, afeitado, lavado u otras formas de eliminación.
3. Higiene anal minuciosa, utilizando agua y jabón o detergentes, con secado muy completo del pliegue interglúteo.
4. En casos extremos, las tareas de riesgo, que implique sudoración abundante o la permanencia sentado durante periodos prolongados.
5. La depilación por distintos medios.

Tratamiento del sinus pilonidal     

El objetivo del tratamiento consiste en eliminar la lesión.

Sin embargo, como se ha indicado mas arriba, la presencia de orificios en el pliegue interglúteo sin mayores complicaciones ni síntomas no justifica ningún tipo de tratamiento.

En los demás casos, el tratamiento es quirúrgico, debiendo decidir el cirujano en base a las circunstancias del paciente y de su propia experiencia cual es el método mas adecuado.

Según la mayor parte de expertos, no se dispone de ningún tratamiento plenamente satisfactorio para todos los casos. En algunos pacientes, basta con un tratamiento ambulatorio con curas por parte del personal de Atención Primaria, mientras que en otros casos puede ser necesaria la hospitalización repetida y/o prolongada.

Entre los procedimientos disponibles, se encuentra la extirpación del sinus, con cierre por sutura quirúrgica o dejando la herida abierta para que cicatrice por sí sola. Cada procedimiento tiene sus ventajas e inconvenientes, debiendo decidir el cirujano el mas adecuado al caso.

La tasa de recurrencia de la enfermedad después de la intervención puede llegar al 50 %. Entre los factores pronósticos favorables se encuentran tener no mas de tres orificios sinusales.

En el intervalo de 4-24 meses, aproximadamente el 5 % de los pacientes sufre una recaída. Entre las posibles razones de la recurrencia figuran una cura defectuosa de la herida operatoria, drenaje insuficiente e infección repetida de los folículos pilosos.

Última actualización de la página: 23 de febrero de 2011

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