Descripción
La carlina angélica, también llamada cardo dorado, es una planta bianual, de apariencia espinosa, lo que le confiere aspecto de cardo. Se trata de una especie originaria de Centroeuropa, extendida posteriormente al resto del continente. En la peninsula ibérica puede encontrarse en las zonas de pasto de las cordilleras y en los claros de montaña.
La carlina angélica florece de julio a septiembre y se recolectan durante el otoño las raíces con fines medicinales.
Composición
En la raíz hay un aceite esencial de olor agradable, gran cantidad de inulina, taninos y resina, así como flavonoides y sustancias a las que se atribuyen propiedades antibióticas, aunque no se dispone de estudios clínicos ni experimentales al respecto. Es una sustancia tóxica y debe evitarse su ingestión.
Propiedades y usos tradicionales
Clásicamente se atribuyen a esta planta propiedades antibióticas, tónicas, diuréticas, antirreumáticas y digestivas.
El uso tradicional consiste en decocción de raíz, que se administraba en afecciones tales como hidropesía, afecciones bronquiales y prostatitis.
El polvo obtenido de las raíces sirve en algunas zonas rurales para engordar el ganado.
El aceite esencial se ha utilizado en afecciones de la piel, como acné y eczemas.
Estudios clínicos
No se dispone de información relevante a la fecha de esta revisión.
Eficacia y seguridad de uso
No se dispone de información relevante al respecto, por lo que los datos disponibles son insuficientes para respaldar la eficacia y seguridad de uso de Carlina Acaulis
Estudios experimentales
No se dispone de información relevante.
Fecha de actualización de la página: 1 de agosto de 2009.