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Domingo 21 de Diciembre de 2014

Plantas medicinales para la menopausia

Introducción     

La mayor parte de las mujeres presenta síntomas o trastornos relacionados con el declive de la actividad hormonal. Se calcula que sólo una de cada tres mujeres se ve libre de estos síntomas.

En una abrumadora mayoría de casos, las molestias principales son los sofocos en forma de crisis de calor generalizado o localizado en la cara, de mayor o menor duración e intensidad. Otros trastornos segura o probablemente relacionados con la menopausia incluyen sequedad vaginal, relaciones sexuales dolorosas (dispareunia), disfunción sexual, trastornos del sueño, cambios de humor y del estado de ánimo, alteraciones cognitivas, sangrado vaginal no relacionado con la menstruación e incontinencia urinaria.

Hasta la publicación del estudio WHI (Women’s Health Initiative) se venía recurriendo a la administración de estrógenos para el tratamiento de la mayoría de los síntomas. A partir de la difusión de los resultados de este estudio, tanto las pacientes como los propios médicos se han vuelto reacios a la aplicación de estos medicamentos, optando numerosas mujeres por recursos naturales como medio para aliviar sus molestias, en la creencia de que tratándose de remedios naturales serían de uso seguro y probablemente eficaz. Esta es, seguramente, la errónea razón de que muchos médicos no indaguen rutinariamente el consumo de plantas medicinales por parte de sus pacientes.

Al respecto se considera que las tres cuartas parte de las pacientes consumidoras de plantas o remedios alternativos no comentan con su médico que están empleando estos recursos. Se trata de uno de los colectivos de población que consume con mayor asiduidad estos remedios no convencionales . Téngase en cuenta que sólo un 10-25% de las mujeres con síntomas relacionados con la menopausia consulta con un médico a causa de sus trastornos.

En la mayoría de los países no existe una regulación estricta de la oferta de plantas medicinales y recursos de la medicina alternativa. Esto supone la dificultad añadida de las diferencias cualitativas entre productos con idéntica o similar denominación, además de cuestiones relacionada con la pureza, posología, posible contaminación y otros factores inherentes a la aplicación medicinal de estas sustancias.

Serpentaria (Cimifuga racemosa)     

La serpentaria, ranúncula rastrera o black cosh (Cimifuga racemosa), es una planta perenne, originaria de América del Norte, utilizada por los primitivos habitantes del continente para diversas molestias “propias de la mujer”, entre las que se encuentra una amplia variedad de patologías, como los trastornos menstruales o el parto.

La raíz de la planta contiene glucósidos triterpénicos, incluyendo acteína, cimigósido, cimifugina y racemósido. También contiene isoflavonas, entre las que se encuentran formononetina y ácido isoferúlico, aceites volátiles, taninos y otros componentes, aunque se desconoce el mecanismo de acción de esta planta. Los estudios iniciales atribuían a la serpentaria un modo de acción similar a los estrógenos, aunque no se han encontrado evidencias de tal acción. Para algunos investigadores el efecto de la planta se ejercería mas bien sobre los receptores serotoninérgico, como algunos antidepresivos.

La comisión E alemana, un organismo oficial con funciones reguladoras de los remedios fitoterápicos en ese país, algo así como la FDA o EMEA de las plantas medicinales, ha autorizado el uso de un preparado de esta planta(Remifemin) durante un plazo máximo de seis meses para el tratamiento de los síntomas de la menopausia, el síndrome neurovegetativo relacionado con la menopausia, el síndrome premenstrual y la dismenorrea, basándose en estudios ad hoc sobre este preparado, no válidos para otras formas o extractos de la planta.

A pesar de la advertencia de la Comisión E, numerosas mujeres exceden el periodo máximo establecido de seis meses.

Los efectos secundarios mas frecuentes con el uso de la planta son molestias gástricas, que tienden a desaparecer o disminuir con el tiempo. La aplicación de dosis altas pueden originar dolor de cabeza, mareos y vómitos. La planta no debe usarse durante el embarazo o la lactancia.

Aunque no se dispone de información relevante acerca de posibles interacciones planta-planta o planta-medicamento, se han comunicado varios de fallo hepático agudo en mujeres que utilizaban Cimifuga Racemosa.

No se dispone de una explicación plausible que explique la hepatotoxicidad de Cimifuga Racemosa, aunque probablemente es multifactorial. Los siete casos recogidos en la literatura obligan a un uso con precauciones de la planta, evitando su empleo si el paciente presenta algún problema del hígado, pese a que en algun caso la relación causa-efecto no resulte del todo clara.

La práctica totalidad de las agencias oficiales competentes en la materia han hecho serias advertencias a los profesionales y consumidores acerca de este riesgo durante 2006.

Una revisión sumaria de los estudios disponibles, todos a corto o muy corto plazo, parece demostrar un efecto beneficioso de la planta sobre los sofocos y, tal vez, sobre la alteración del sueño, sudoración excesiva y fatigabilidad en pacientes menopáusicas. Se puede objetar que los estudios que avalan la eficacia de Cimifuga Racemosa se basan en un escaso número de pacientes.

Isoflavonas de Soja     

Los derivados y suplementos de soja han estado siempre en el punto de mira de aquellos que utilizan recursos alternativos debido a su alto contenido en fitoestrógenos, como formononetina, biochanina A, daizeína y genisteína.

Se cree que los fitoestrógenos de la soja tienen propiedades estrogénicas, aunque el posible mecanismo de acción sería en el momento actual desconocido.

Los estudios clínicos publicados sobre la posible utilidad de la soja o las isoflavonas no han mostrado de manera uniforme y consistente la eficacia de estos preparados sobre los síntomas de la menopausia. En parte, porque los estudios no son comparables entre sí debido a la disparidad de composición entre las formulaciones comerciales.

La mayoría de expertos perece coincidir, no obstante, con los resultados de una amplia revisión recientemente publicada: que la soja no parece tener influencia claramente beneficiosa en el tratamiento de los síntomas de la menopausia, aunque algunos estudios parecen admitir la posibilidad de que exista un mínimo beneficio de su empleo.

Los efectos mensurables mas beneficiosos parecen derivarse de la reducción del nivel del colesterol en la sangre, especialmente el llamado colesterol malo (LDL-colesterol) y los triglicéridos.

Respecto de su posible influencia sobre la prevención de la osteoporosis, aparte de los estudios experimentales sobre animales de laboratorio, parecen existir datos que podrían mostrar un efecto de las isoflavonas de soja sobre la densidad mineral ósea. En particular, un estudio realizado en mujeres chinas con densidad mineral ósea baja parece mostrar una discreta mejoría cuando se consumen grandes cantidades del extracto de soja con relación al placebo. No obstante, este extremo no ha podido ser confirmado en otros ensayos.

Los datos acerca de la posible influencia de la soja sobre la capacidad cognitiva no mostraron mejorías clínicamente valorables en el seguimiento a un año.

La posible acción de la isoflavona de soja sobre el cáncer de mama no parecen estar suficientemente documentada con datos de estudios clínicos para atribuirle valor.

En conclusión, los posible beneficios de la isoflavona de soja se derivarían de su efecto sobre los valores del colesterol en la sangre y su posible acción sobre la densidad mineral ósea. Téngase en cuenta que no se dispone de datos sobre la influencia real de la isoflavona de soja sobre la incidencia de accidentes cardiovasculares o fracturas óseas, no necesariamente ligados a la reducción de grasas en la sangre o aumento de la densidad mineral ósea.

Trébol rojo (Trifolium pratense)     

Esta planta ha venido siendo utilizada tradicionalmente como espasmolítico, expectorante, sedante, antiinflamatorio, antieczematoso y antitumoral. En su composición entran a formar parte sustancias similares a la soja. Así, el trébol rojo contiene también genisteína, daidzeína, formononetina y biochanina A, aunque esta planta tiene mayores niveles de isoflavonas que la soja. Se cree que estos isoflavonoides podrían ser los responsables del posible efecto estrogénico.

La utilización del trébol rojo para la menopausia data de fechas recientes. La mayoría de los estudios clínicos publicados muestran un efecto mínimo o nulo de la planta en los trastornos menopáusicos en comparación con placebo.

Un estudio clinico, el Isoflavone Clover Extract (ICE) Study, concluyó que los dos extractos de la planta eran superiores al placebo en el alivio de los sofocos, aunque la duración del ensayo fue corta. En contraste, la revisión llevada a cabo por Krebs parece indicar que los extractos de esta planta no mejorarían los sofocos u otros síntomas de menopausia.

De forma parecida a las isoflavonas de soja, el extracto de trébol rojo parece mejorar discretamente la densidad mineral ósea en comparación con el placebo, aunque la magnitud de este efecto puede considerarse clínicamente irrelevante.

Un estudio mostró un incremento significativo de HDL-colesterol en comparación con placebo. Se desconoce su posible importancia clínica.

Está pendiente de determinarse el posible beneficio de los extractos de esta planta sobre la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y trastornos cognitivos. A favor de los extractos de esta planta debe anotarse el bajo nivel de efectos secundarios publicados, entre los que cabe consignar como mas frecuentes la cefalea, mialgia y náuseas.

Dong quai (Angélica Sinensis)     

En conjunto, esta planta es una de las hierbas chinas mas prescritas. Tradicionalmente se considera un tónico femenino, utilizado en un abigarrado conjunto de molestias y/o enfermedades cuyo denominador común es tratarse de patología de la mujer, desde dolores menstruales a menopausia, pasando por amenorrea y diversas otras. Entre otras sustancias, Angelica Sinensis contiene fucocumarinas, flavonoides y derivados fenólicos.

El Xantotoxol posee actividad antihistamínica y antinicotínica en modelos animales, mientras que el extracto seco de la raíz tiene propiedades antiinflamatorias y probablemente antibacterianas. La fucocumarinas, particularmente el psoralen y metoxipsoralen se utilizan en el tratamiento del psoriasis y vitíligo.

A finales del siglo XIX se introdujo un preparado comercial de dong quai (Eumenol®, Merck), indicado para trastornos menstruales.

Los estudios disponibles no apoyan la idea de que esta planta tenga algún efecto estrogénico. Tampoco se dispone de estudios suficientes que avalen el empleo de esta hierba en los síntomas de la menopausia. Un ensayo clínico controlado sobre 71 mujeres no mostro diferencias entre dong quai y el placebo en el tratamiento de los sofocos o la sequedad vaginal. Parece razonable concluir que la planta dong quai no parece resultar eficaz en el tratamiento de la sintomatología menopáusica.

Ñame (Dioscorea villosa)     

Esta planta ha venido siendo utilizada tradicionalmente en dolores menstruales y de postparto, además de su aplicación clásica para trastornos gastrointestinales. No se dispone de evidencias acerca de su posible papel como progestágeno.

Un ensayo clínico controlado no mostró diferencias significativas en el alivio de la sintomatología menopáusica en comparación con placebo cuando se aplicó tópicamente en forma de crema.

Vitex o árbol casto( Vitex Agnus-Castus))     

Esta planta, de origen mediterráneo, llamada árbol casto por su utilización monacal para ayudar a mantener el celibato, ha sido autorizada en Alemania para irregularidades del ciclo menstrual, síndrome de tensión premenstrual y otros síntomas relacionados. Los datos histológicos y análisis de sangre muestran un efecto similar a la progesterona. Sin embargo no se dispone de estudios suficientes acerca de su influencia sobre los síntomas de la menopausia. Un unico estudio, metodológicamente cuestionable, dado que no existen datos comparativos con placebo, parece mostrar una cierta mejoría de los trastornos emocionales y sofocos después de siete meses de tratamiento local con una loción conteniendo aceite esencial de la planta.

Gingko (Ginkgo biloba)     

Esta planta ha sido autorizada por la Comisión E alemana para el tratamiento de la insuficiencia vascular cerebral, enfermedades vasculares periféricas, vértigo y acúfenos. Se supone que actuaría aumentando el flujo sanguíneo a las áreas deficitarias, promocionándose tambien para el tratamiento de la enfermedad de Raynaud y procesos afines.

Algunos estudios parecen mostrar un efecto positivo en pacientes con trastorno cognitivo, como demencia, en los que parece mejorar la pérdida de memoria y la capacidad de concentración. No se dispone de estudios específicos sobre la población femenina con síntomas menopáusicos.

Onagra común (Oenothera biennis)     

Se piensa que el posible efecto de esta planta sobre los sofocos de la menopausia dependerían de su contenido en ácido gamolénico. No obstante, un unico ensayo clínico de seis meses de duración no mostró diferencias significativas respecto del placebo en la reducción de estos síntomas.

Lúpulo (Humulus lupulus)     

La Comisión E ha aprobado el uso de esta planta para la ansiedad y el nerviosismo, así como para los trastornos del sueño. El extracto de lúpulo ha demostrado en estudios experimentales sobre modelos animales tener un efecto estrogénico, atribuído en último término a unas sustancias con efecto fitoestrogénico denominadas prenilflavonoides, lo que podría resultar beneficioso para el tratamiento de los síntomas de la menopausia. Desgraciadamente no se dispone de información científica suficiente que avale su empleo, por lo que sería necesario llevar a cabo los estudios pertinentes antes de emplear los extractos de esta planta para las pacientes monopáusicas.

Ginseng (Panax ginseng)     

El Panax Ginseng se viene utilizando de forma tradicional como tónico vigorizante y así lo recoge la clasificación de esta planta por la Comisión E alemana. Su uso, por lo tanto se circunscribe a las situaciones de fatigabilidad, debilidad, estados de convalecencia o situaciones de falta de concentración y bajo rendimiento. Un estudio clínico controlado con un número reducido de pacientes durante un periodo de observación de un mes registró una reducción de la sensación de fatiga, del insomnio y una mejoría del estado de ánimo en doce pacientes postmenopáusicas. Otros estudios mostraron resultados similares sobre el estado depresivo, los trastornos del sueño, la sensación de fatiga o la mejora del bienestar general, aunque no se puso en evidencia una mejoría apreciable sobre los síntomas menopáusicos.

Algunos estudios experimentales han registrado un aumento del crecimiento de poblaciones celulares de cultivos de tejido mamario, lo que hace desaconsejar el empleo de esta planta en pacientes con cáncer de mama.

Hipérico (Hypericum perforatum)     

Esta planta dispone de numerosos estudios que evalúan su efecto sobre la depresión, aunque no abundan los realizados de forma especifica sobre la población de mujeres menopáusicas.Se dispone de un volumen de estudios que parecen indicar que el hipérico es superior al placebo y, tal vez equivalente a algunos medicamentos antidepresivos, aunque con menos efectos secundarios que estos. La evidencia científica indica su utilidad en depresiones leves, no en casos de depresión mayor.

Un estudio sin grupo de control, por lo tanto metodológicamente cuestionable, muestra una mejoría de los síntomas menopáusicos y del bienestar general en pacientes que recibieron 900 mg de hipérico durante tres meses. Algunos otros estudios de difícil interpretación parecen mostrar algún beneficio de la combinación de esta planta con otros como la serpentaria.

El hipérico no esta exento de riesgos. Además de los posibles efectos adversos, debe tenerse en cuenta el riesgo potencial derivado de su interacción con anticonceptivos orales, ciclosporinas, medicamentos antiretrovirales o anticoagulantes, entre otros.

Puede concluirse que esta planta sería de utilidad en el tratamiento de depresiones leves asociadas a la menopausia, pero no para el tratamiento de los síntomas específicos de trastorno menopáusico.

Agripalma (Leonurus cardiaca)     

La agripalma ha sido utilizada tradicionalmente como sedante del corazon, calmando las palpitaciones.

Esta planta está autorizada en Alemania por la Comisión E para los trastornos nerviosos cardiacos y como coadyuvante para la hiperfunción del tiroides. Al igual que otras plantas de aplicación medicinal, no se dispone de estudios específicos sobre la población femenina con síntomas de menopausia.

Valeriana (Valeriana officinalis)     

Una revisión general del uso de esta planta puede encontrarlo en otra página de este sitio web.

La planta ha sido autorizada por la Comisión E alemana para estados de inquietud y nerviosismo que alteran el sueño. No se dispone de estudios clínicos sistemáticos de esta planta en pacientes menopáusicas.

Kava (Piper methysticum)     

Esta planta originaria del Pacífico Sur parece ser efectiva en el tratamiento de la ansiedad. Sin embargo, la planta ha sido señalada por problemas serios de toxicidad, habiéndose prohibido su empleo en el ámbito de la Comunidad Europea, Canadá, Australia y otros países.

Si en su país de residencia aún continúa autorizada su venta y pese a las advertencias de la autoridades sanitarias internacionales usted decide utilizar la planta, debería extremar las precauciones y no tomarla mas allá de seis semanas por el riesgo de insuficiencia hepática muy grave. Probablemente existen alternativas fitoterápicas y medicamentosas mas eficaces y seguras.

Medizzine le recomienda no hacer uso de esta planta.

Fecha de actualización de la página: 11 de marzo de 2009.

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