Lunes 16 de Septiembre de 2019

Uso de zonisamida durante el embarazo


Principio activo: zonisamida

Nivel de riesgo en el embarazo: Este medicamento está clasificado en la categoría C

Las mujeres con epilepsia tienen un riesgo mas elevado de tener un hijo con malformaciones congénitas, que ha sido estimado en el doble que la población general, aunque los datos acumulados sobre los nuevos antiepilépticos son aún limitados[1].

La zonisamida puede causar daños fetales importantes, de acuerdo con los datos disponibles. Este medicamento ha demostrado ser teratogénico en distintas especies animales.

Datos experimentales

La zonisamida ha demostrado ser teratogénica y tóxica en estudios sobre embriones y fetos de ratones, ratas y perros y letales para embriones de monos cuando se administra durante la fase de formación de órganos. Las anomalías observadas en estas especies se produjeron con dosis similares o inferiores a las usadas en seres humanos. Se han descrito una variedad importante de anomalías embriofetales, destacando los defectos congénitos cardiovasculares y esqueléticos.

Por esta razón, se piensa que la administración del medicamento en mujeres gestantes conlleva un riesgo importante para el feto y no está recomendado su uso en el embarazo[2].

Estudios clínicos

Algunos estudios indican que todos los nuevos antiepilépticos, incluyendo zonisamida, atraviesan la placenta y una parte de ellos, entre los que se encuentra también zonisamida, se excreta por la leche materna[3]. Se ha publicado un estudio para evaluar la transferencia de zonisamida a través de la placenta y la leche materna en dos neonatos cuyas madres recibían el medicamento. La tasa de transferencia placentaria fue del 92%, mientras que la excreción a través de la leche fue del 41-57%[4].

El tratamiento con zonisamida produce acidosis metabólica en la especie humana. Este efecto no ha sido evaluado en caso de embarazo, aunque esta alteración, cuando está causada por otras razones, puede dar lugar a disminución del crecimiento intrauterino y de la oxigenación tisular, así como muerte fetal, repercutiendo sobre la capacidad del feto de soportar el trabajo de parto, lo que obliga a controlar la posible aparición de acidosis en los recién nacidos .

Pese a estos datos negativos, algunos autores consideran que la zonisamida es un fármaco menos teratogénico que el ácido valproico y aumenta menos el peso de la madre, por lo que se ha propuesto como medicamento de primera línea[5].

Se ha publicado una revisión de 26 casos de exposición prenatal a zonisamida, que fue administrado como monofármaco excepto en 4 paciente. Dos de los nacidos presentaron anomalías congénitas[6]. Otra comunicación similar registró dos casos de malformaciones entre 26 pacientes expuestas a zonisamida, aunque recibieron también otros antiepilépticos. En el primer caso, se trataba de una anencefalia, que terminó por aborto electivo, mientras que en el segundo el bebé presentó una malformación cardiaca[7].

Los registros médicos del Hospital Universitario de Yokohama acerca de 36 embarazos, correspondientes a 25 mujeres con tratamiento antiepiléptico, identificaron un caso de malformación congénita (fisura velopalatina), en el que la gestante había recibido 200 mg de zonisamida junto con valproato y clonazepam[8].

No se dispone de estudios adecuado ni bien controlados que evalúen la seguridad de uso de zonisamida durante el embarazo. Por este motivo y por los riesgos que implica su utilización en embarazadas, sólo debe emplearse si los beneficios para la madre justifican el riesgo potencial para el feto.

Referencias:

1: Yerby MS. Clinical care of pregnant women with epilepsy: neural tube defects and folic acid supplementation. Epilepsia. 2003;44 Suppl 3:33-40. Review. Erratum in: Epilepsia. 2003 Nov;44(11):1465.
2: Janszky J. Role of zonisamid in treating epilepsy, Parkinson disorders and other neurological diseases]. Ideggyogy Sz. 2009 Nov 30;62(11-12):383-9. Abstract.
3: Pennell PB. Antiepileptic drug pharmacokinetics during pregnancy and lactation. Neurology. 2003 Sep 1;61(6 Suppl 2):S35-42.
4: Kawada K, Itoh S, Kusaka T, Isobe K, Ishii M. Pharmacokinetics of zonisamide in perinatal period. Brain Dev. 2002 Mar;24(2):95-7.
5: Montouris G, Abou-Khalil B. The first line of therapy in a girl with juvenile myoclonic epilepsy: should it be valproate or a new agent? Epilepsia. 2009 Sep;50 Suppl 8:16-20. doi: 10.1111/j.1528-1167.2009.02230.x.
6: Oles KS, Bell WL. Zonisamide concentrations during pregnancy. Ann Pharmacother. 2008 Jul;42(7):1139-41. doi: 10.1345/aph.1L052.
7: Kondo T, Kaneko S, Amano Y, Egawa I. Preliminary report on teratogenic effects of zonisamide in the offspring of treated women with epilepsy. Epilepsia.1996 Dec;37(12):1242-4.
8: Endo S, Hagimoto H, Yamazawa H, Kajihara S, Kubota S, Kamijo A, Nakajima K, Furusho R, Miyauchi T, Endo M. Statistics on deliveries of mothers with epilepsy at Yokohama City University Hospital. Epilepsia. 2004;45 Suppl 8:42-7.

Fecha de actualización 18.07.2009

Significado de la categoría C

Los estudios en animales han revelado un efecto adverso en el feto y no existen estudios adecuados y bien controlados en embarazadas o bien no se han realizados estudios en animales y no existen estudios adecuados y bien controlados en mujeres gestantes.

Fecha de la última actualización: 18.07.2009

ADVERTENCIA ACERCA DEL CONTENIDO

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Como la mayoría de medicamentos, este fármaco tiene riesgos y beneficios. Su médico ha ponderado, antes de prescribírselo, ambos extremos. Cualquier cuestión adicional acerca de este u otros fármacos debe consultarlo con el médico que le atiende.