Es muy probable que a lo largo de su infancia, su hijo sufra alrededor
de un centenar de episodios infecciosos, la mayoría de los cuales sucederán antes de que
cumpla los cuatro años de edad. Muchos de estos procesos infecciosos vendrán
acompañados de fiebre, de tal manera que le conviene estar informado/a acerca de cómo
manejarse en estas situaciones.
Para el caso de estos pacientes,
Medizzine desea advertir de la necesidad de que previamente a cualquier otra consideracion,
se debe disponer de un diagnóstico emitido por un facultativo competente.La fiebre es un
síntoma y puede acompañar a enfermedades potencialmente graves, especialmente en niños
de menos de seis meses de vida.
La fiebre provoca una mayor pérdida de agua del organismo a través de la piel, lo que significa un mayor riesgo de deshidratación. Es aconsejable, por lo tanto, administrar cantidades suplementarias de líquidos, en forma de agua o zumos. Las bebidas conteniendo cafeína o sustancias similares, aumentan la cantidad de orina eliminada y por ello pueden aumentar en teoría el riesgo de deshidratación.
No es recomendable que fuerce a un niño con fiebre a comer, si no lo desea, pero el gasto suplementario de energía que provoca el mantenimiento de una temperatura mas elevada que de costumbre puede compensarlo en parte administrando azúcares, ya sea en forma de bebidas azucaradas o incluso caramelos.
La temperatura puede tomarla en el recto, la boca o la axila, siendo preferible el primer sitio para los niños mas pequeños. Recuerde que en general, en el niño de un año, debe considerar que existe temperatura elevada a partir de 37.8ºC (ver tabla) en el recto y que la temperatura varía con la edad.
| Edad | Temperatura |
|---|---|
| 3 meses | 37.5±0.4 |
| 6 meses | 37.5±0.3 |
| 12 meses | 37.7±0.2 |
| 3 años | 37.2±0.2 |
| 5 años | 37.0±0.2 |
| 7 años | 36.8±0.2 |
| 9 años | 36.7±0.2 |
| 11 años | 36.7±0.2 |
| 13 años | 36.6±0.2 |
No es obligatorio que usted pretenda mantener una temperatura normal a toda costa. La fiebre es un mecanismo de reacción defensiva del organismo y está indicado tratarla cuando es causa de malestar, aunque esté relativamente baja, o cuando alcanza un determinado nivel(por ejemplo, 39ºC. en el recto). Si el niño parece encontrarse bien y usted no detecta una tendencia a subir la temperatura, puede abstenerse de tomar medidas concretas contra la fiebre mientras se mantenga en cifras moderadas.
No tape ni vista demasiado al niño con la noble pero equivocada intención de que no se enfríe. Justamente lo que se debe permitir es lo contrario, es decir, que se elimine el calor producido en exceso. Con temperaturas superiores a 39ºC rectales es probable que su hijo solo precise una camiseta de manga corta y una braguita por toda ropa. Cuando se inicia un episodio de escalofrío es recomendable cubrirlo mínimamente(una sábana o ,como máximo,una mantita fina) hasta que se produzca el inevitable subidón térmico, momento en el que vuelve a ser innecesario el exceso de ropa.
No obligue a su hijo a permanecer en la cama si el único motivo de que dispone para tomar esta medida es la fiebre. Seguramente se encontrará mas confortablemente si puede realizar alguna actividad en su habitación o en otra dependencia del domicilio.
Los antibióticos no bajan la temperatura. Si su médico no los ha prescrito, debe suponer que tiene buenas razones para no hacerlo. De hecho, la inmensa mayoría de los cuadros infecciosos infantiles están ocasionados por virus, que son insensibles a la acción de los antibióticos, y acostumbran a curarse por sí solos.
El medicamento que debe usarse en primer lugar(medicamento de primera elección) es, salvo situaciones excepcionales, el paracetamol, debido a su reconocida eficacia y escasos efectos secundarios. Si una determinada dosis no parece surtir efecto en su hijo, debe comprobar que es la correcta y que no puede administrar una cantidad mayor, antes de recurrir a otro que a su criterio le pudiera hacer mas efecto. Puede administrar 10 ó 15 milígramos por kilo y dosis, aunque en este último caso no podrá pasar de cuatro tomas al día(cada seis horas) mientras que con 10 milígramos/kilo podrá darlo cada cuatro horas. No es aceptable que administre mas de cinco tomas al día.
El segundo medicamento a utilizar es el ibuprofeno que puede considerarse aceptablemente seguro en lo referente a reacciones adversas. La dosis media para todo el día es de 20 miligramos por cada kilo de peso, pudiendo dar en cada toma de 5 a 10 miligramos por kilo de peso. Las concentraciones de las suspensiones conteniendo ibuprofeno varían de país a país. La concentracion de las suspensiones de ibuprofeno en España es de 100 miligramos por cada 5 mililitros, lo que facilita los cálculos, ya que la dosis total a administrar en un día es ,en mililitros, idéntica al peso corporal del niño expresado en kilos. Por ejemplo, si el niño pesa 13 Kg.la dosis total por día es de 13 mililitros(o centímetros cúbicos, si lo prefiere). En EEUU la concentracion es un 60 % mayor y deben reajustarse los cálculos. Debido a la corta duracion del efecto de los antitérmicos(entre tres y cuatro horas), puede sacar partido de la combinación de paracetamol e ibuprofeno, sin incurrir en sobredosificación de alguno de ellos, dándolos alternativamente a intervalos de cuatro horas.
Recurra a bajar la temperatura por medio del enfriamiento del niño si presenta fiebre elevada y no obtiene una respuesta aceptable al fármaco. No hay inconveniente en que inicie directamente el enfriamiento si la fiebre es muy alta, pero deberá administrar simultáneamente un antitérmico y prolongar probablemente las maniobras de enfriamiento hasta el inicio de la acción del medicamento, ya que el enfriamiento ejerce su accion durante un tiempo muy corto. El método de enfriamiento puede consistir en la inmersión en una bañera a una temperatura ligeramente inferior a la normal(es bastante que usted la note tibia o templada) o, mejor aún, mediante la humidificación contínua del cuerpo con una esponja empapada en agua tibia, incluyendo la cabeza