Aunque no existe una regla fija de caída del resto de cordón umbilical, este se suele desprender entre el 8º y 10º día y algo más tarde en los bebés nacidos por cesárea (12º-15º día). Un retraso en la caída del muñón umbilical puede ser indicativo de infección en la herida umbilical, aunque también es posible que no se deba a una razón concreta. Si se sobrepasa el plazo estimado para la caída del cordón, sería aconsejable que consultara con su pediatra.
Es posible que el exceso de humedad, inducido con frecuencia por un exceso de ropa que impide la transpiración y otras circunstancias, además de la falta de un cuidado adecuado del cordón.
Se utilizan diversas sustancias antisépticas, aunque algunas de ellas son inadecuadas y no es aconsejable su utilización.
Antisépticos inadecuados:
Mercurocromo:
No es el medicamento ideal. El inconveniente principal es que puede sensibilizar la piel y dar origen a una dermatitis. Si lu usa, recuerde que no se debe emplear conjuntamente con derivados yodados, puesto que puede dar lugar a una reacción química con efectos indeseables.
Povidona yodada:
Este popular antiséptico y las sustancias quimicamente emparentadas no deben utilizarse en recién nacidos por la posible absorción del yodo a través de la piel y una eventual afectación del tiroides del bebé.
Sulfamida en polvo:
Esta sustancia, mas conocida en algunos medios como polvos de azol , está en desuso en la mayoría de países puede producir sensibilización de la piel (dermatitis) y carece de la suficiente potencia antiséptica para evitar posibles infecciones.
Neomicina, bacitracina y otros antibióticos:
Al igual que las sulfamidas, está en desuso por las mismas razones que estas.
Antisépticos adecuados:
Alcohol 70ª:
Es una de las mejores opciones. Su empleo facilita también la desecación del cordón, al evaporarse de forma casi inmediata.
Clorhexidina:
Este antiséptico local es igualmente recomendable para la cura del cordón
No hay inconveniente en que el cordón umbilical se moje durante el aseo del bebé. Es preferible lavarlo y secarlo de forma inmediata. De esta forma se evitan los riesgos de infección.