Martes 19 de Noviembre de 2019

Clemátide (Clematis vitalba)

Introducción     

Clematide(<em>Clematis Vitalba</em>)

La clemátide (Clematis Vitalba) es una especie arbustiva perteneciente a la familia de las ranunculáceas. La planta procede de Europa y probablemente ha sido utilizada con propósito medicinal desde muy antiguo. Plinio y Dioscórides hacen mención a la clemátide, aunque existe cierta controversia respecto a la verdadera filiación botánica de las plantas citadas por estos autores. Según el último, las hojas de la planta mezcladas con vino servirían para combatir diversos problemas diarreicos y, convenientemente combinada, aliviaría los dolores de matriz y de dientes o, incluso, tendría efectos beneficiosos en las mordeduras de serpientes.

Composición     

La clemátide contiene triterpenos, flavonoides, lignanos, cumarinas, alcaloides, aceite vólatil, esteroides, ácidos orgánicos, compuestos macrocíclicos y fenoles, de los que las saponinas triterpenoides, los flavonoides y los lignanos son los componentes mas importantes. Aquellas son predomiantemente derivados de la hederagenina y del ácido oleanóico. Los flavonoides de la Clematis incluyen flavonas, flavonoles, flavanonas, isoflavonas, xantonas y sus glucósidos, cuyas agliconas son apigenina, kaempferol, luteolina y quercetina. Los lignanos son principalmente eupomatenos, ciclolignanos, monoepoxylignanos, bisepoxilignanos y lignanólidos[1].

La planta contiene también oxilipinas, como los ácidos oxofitodienoico, oxodecanotrienoico y eterolénico[2].

El ingrediente activo principal de la parte aérea de la planta es el vitalbósido, una glucosilflavocumarina[3].

Descripción     

Se trata de una planta sarmentosa, trepadora y vivaz, con una corteza que se puede arrancar a tiras. Las flores desprenden un tenue aroma, son de color pálido y con estambres prominentes. Los frutos son pilosos, con largos estilos a modo de plumones. La clemátide acompaña a árboles de mayor porte hasta una altura considerable.

En la península ibérica puede encontrarse en la mayor parte del territorio, tanto en zonas boscosas, como claros y linderos, medrando mejor en tierras húmedas y calcáreas, especialmente en terrenos sin cultivar. Florece a mitad de la estación cálida (julio y agosto en el hemisferio norte).

Aplicaciones tradicionales     

Los extractos obtenidos de las partes aéreas de las especies de Clematis se han venido utilizando en todo el mundo para el tratamiento de procesos inflamatorios, como distintos tipos de reumatismo y para combatir los estados febriles[3].

El extracto de clemátide es acre e irritante, tiene propiedades rubefaciente y vesicante y se considera bacteriostática. La protoanemonina puede absorberse por vía epicutánea, por lo que puede dar lugar a intoxicaciones.

Pese a lo recomendado por Dioscórides, la ingestión de clemátide puede originar diarrea intensa y daño renal. Es posible también una intoxicación aguda que ponga en peligro la vida del paciente.

Aunque actualmente está en desuso por los riesgos potencialesde su utilización, la clemátide sigue aplicándose en homeopatía en forma de tintura hecha con los tallos, la hojas y las fibras frescas en erupciones cutáneas (pústulas), inflamaciones de ganglios, gonorrea, e inflamaciones de los testículos (orquiepididimitis).

Dado su poder vesicante, era utilizada por los mendigos para producirse ulceraciones de la piel, estimulando de esta manera la piedad de los viandantes, por lo que la planta era conocida tambien como hierba de los pordioseros.

Sinonimia     

Nombres comunes:

- Ayen,
- Autina,
- Clemátide,
- Exkerrayen,
- Hierba de los pordioseros,
- Maxiula,
- Muermera,
- Ridorta
- Vetigueres,
- Vidalba,
- Vidauba,
- Vidraria,
- Virgaza.

Nombres científicos:

- Anemone vitalba,
- Clematis bellojocensis,
- Clematis crenata,
- Clematis dumosa,
- Clematis odontophylla,
- Clematis pilosa,
- Clematis scandens,
- Clematis sepium,
- Clematis transiens

Estudios clínicos     

No se dispone de estudios sobre esta planta

Estudios experimentales     

Los extractos de la parte aérea de la planta muestran un notable efecto antiinflamatorio en el modelo experimental del edema inducido por carragenina, de la permeabilidad vascular inducida por ácido acético. El análisis fraccionado permitió aislar el vitalbósido como el agente principal de este efecto, así como del efecto antinociceptivo estudiado en los modelos indicados y en los modelos subagudo y crónico. Se ha comprobado tambien el efecto antipirético de la sustancia[3].

La fracción metanólica del extracto de clemátide ha demostrado actividad frente a hongos microscópicos. Dicha acción antimicótica no ha podido detectarse en otras fracciones del extracto[4].

Conclusiones     

Poco hay que decir de la aplicabilidad de la clemátide con fines medicinales, ya que la carencia de documentación y los conocidos efectos tóxicos no dejan dudas al respecto.

Referencias     

1. Sun F, Yang D. Advance in chemical constituents of genus Clematis Zhongguo Zhong Yao Za Zhi. 2009 Oct;34(20):2660-8. Abstract.
2: Hamberg M. Isolation and structures of two divinyl ether fatty acids from Clematis vitalba. Lipids. 2004 Jun;39(6):565-9.
3: Yesilada E, Küpeli E. Clematis vitalba L. aerial part exhibits potent anti-inflammatory, antinociceptive and antipyretic effects. J Ethnopharmacol. 2007 Apr 4;110(3):504-15.
4. Buzzini P, Pieroni A. Antimicrobial activity of extracts of Clematis vitalba towards pathogenic yeast and yeast-like microorganisms. Fitoterapia. 2003 Jun;74(4):397-400.

Fecha de actualización de la página: 22 de enero de 2011.

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